Por qué la Ciudad de México se consolida como imán de inversión extranjera en 2024

Por qué la Ciudad de México se consolida como imán de inversión extranjera

La Ciudad de México se está afianzando como uno de los mercados inmobiliarios más atractivos de Latinoamérica para el capital extranjero. La combinación de precios todavía competitivos frente a otras capitales globales y un marco de certeza jurídica sólido está redirigiendo flujos de inversión que antes se destinaban a otros países de la región.

Precios competitivos frente a otras capitales

Mientras que el metro cuadrado en zonas premium de Nueva York, Madrid o Ciudad de Panamá supera con facilidad los 4,000-6,000 dólares, en colonias consolidadas de CDMX como Polanco, Roma Norte o Condesa el precio promedio todavía se ubica en un rango de 2,500 a 3,800 dólares por metro cuadrado. Esta brecha representa una oportunidad de entrada para inversionistas que buscan plusvalía a mediano plazo sin pagar los sobreprecios de mercados ya maduros.

Además, la plusvalía anual en zonas estratégicas de la capital mexicana ha mantenido un crecimiento sostenido de entre 8% y 12% en los últimos tres años, impulsado por la demanda de nómadas digitales, la relocalización de empresas por el nearshoring y la creciente oferta de desarrollos de uso mixto.

Certeza jurídica: el factor decisivo

Certeza jurídica: el factor decisivo

Más allá del precio, lo que realmente inclina la balanza para el inversionista extranjero es la seguridad legal. México cuenta con un marco normativo claro para la adquisición de propiedad por parte de extranjeros, mediante figuras como el fideicomiso bancario en zonas restringidas o la compra directa en el resto del territorio. A esto se suma un sistema de notariado consolidado que da certeza registral, un elemento que en otros mercados emergentes puede tomar meses en resolverse o generar incertidumbre.

Esta previsibilidad legal, combinada con tratados de doble tributación con países como Estados Unidos, Canadá y varias naciones europeas, reduce el riesgo fiscal y facilita la repatriación de utilidades, un punto que los inversionistas internacionales valoran tanto como el retorno esperado.

Nearshoring y demanda habitacional, motores de largo plazo

El fenómeno del nearshoring ha comenzado a traducirse en demanda real de vivienda y oficinas en corredores como Santa Fe, Interlomas y el Bajío conectado a la capital. Se estima que solo en 2023 llegaron a México más de 36,000 millones de dólares en inversión extranjera directa relacionada con relocalización industrial, y parte de ese capital humano y corporativo necesita vivienda, lo que sostiene la demanda de rentas y compras en el mediano plazo.

Para el inversionista que compara oportunidades entre México, Florida, Dubái o República Dominicana, CDMX ofrece un perfil distinto: menor ticket de entrada, marco legal probado y un motor de crecimiento económico interno que no depende exclusivamente del turismo. Es una pieza que complementa bien una cartera diversificada en distintos países y clases de activo.

En Acqua Olympus damos seguimiento puntual a estas dinámicas para identificar el momento y la zona precisos donde el capital de nuestros inversionistas puede generar el mejor retorno ajustado a riesgo.


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